11 de setembre del 2018

La condición intermedia de la ventana

...o la tendencia a confundir los límites

Artículo de Sebastian Bazo. Arquitecto UVM, Docente Escuela de arquitectura ULS.
Pubicado en ArQ ULS, el 2 agosto 2018 a partir del tema desarrollado en el trabajo final del Máster en Estudios Avanzados en Arquitectura (MBarch), con la especialidad Proceso, Proyecto y Programación, de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona ETSAB/UPC.



"La arquitectura debería concebirse como una configuración de lugares intermedios claramente definidos". Aldo van Eyck
De acuerdo con Sebastián: "la ventana es un pequeño enigma de la arquitectura, símbolo de continuidad y discontinuidad, es un tema clave ya que representa la manera de vivir la relación entre interior y exterior, condicionando la percepción del mundo que nos rodea y el cual alcanzamos a ver por ella. En ese sentido, la ventana ha sido siempre un objeto de búsqueda, asociado a los paradigmas que la arquitectura ha pretendido, como proporción, escala, profundidad y posición, revelando así las intenciones de su vinculación, en mayor o menor medida, con el habitante.

La ventana es más que un elemento arquitectónico. Pararse frente a ella, apoyarse en el marco, asomar la cabeza o incluso parte del cuerpo resulta ser una experiencia de conexión con un lugar, el cual habitamos con la mirada y supone esa conexión propia y fascinante que tienen los espacios intermedios, que tanto nos gusta, ya que nos brinda la sensación de estar en más de un lugar la vez, como si nos desdobláramos a través de la mirada y nos llevara a un viaje por múltiples relaciones".

5 de setembre del 2017

Barcelona sale a escena

El uso de la ciudad como espacio fílmico

Trabajo final de máster MBArch de Alejandra Villanova, arquitecta, en acceso abierto.
URL http://upcommons.upc.edu/handle/2117/107391
Una tesina en cuatro 'tomas' y un montaje: 1. la Barcelona enmarcada, 2. la Barcelona peatonal (entrar y salir), 3. la Barcelona general y la Barcelona singular, 4. Barcelona y sus recorridos (la ciudad movediza) y Decoupage (las ciudades en montajes).





Según argumenta Alejandra al inicio del trabajo, "cada ciudad es el recuerdo que tenemos de ella. Dice Wim Wender (1994) en su película Historias de Lisboa: 
El mundo es una ilusión, lo único verdadero es la memoria, pero la memoria, es una invención. En el cine la cámara puede capturar un momento, pero ese momento ya ha pasado. En el fondo lo que el cine hace es dibujar la sombra de ese momento. Ya no estamos seguros de que ese momento haya existido fuera de la película ¿o la película es la garantía de que ese momento existió? 
¿Cuántas ciudades caben dentro de Barcelona? Pues según el informe de la actividad fílmica de la ciudad de Barcelona del 2016, se ha rodado en el pasado año un total de tres mil ciento veintisiete producciones en la ciudad, incluyendo treintaiséis largometrajes-ficción y veintiocho largometrajes-documental junto a las demás producciones tales como miniseries, programas de tv, cortometrajes, series, video clips, publicidades, etc. ¿Cuáles son los mecanismos de transformación o de recorte con los cuales se construyen desde el cine las infinitas imágenes de la ciudad? ¿Qué se elige mostrar, qué se oculta, y como estas decisiones definen el carácter del relato (guión)? ¿Cómo son los límites de esos espacios fílmicos, cuáles las escenografías y las escalas de aparición de la ciudad en el rodaje?



Las películas que utilizan las ciudades como escenografía, sus calles, sus casas y su gente, montan una ciudad a partir de fragmentos. ¿Cómo se conectan en el espacio y en el tiempo esas imágenes-movimientos y cuáles son las ciudades que da como resultado? Para Kevin Lynch (2008) :
Parece haber una imagen pública de cada ciudad que es el resultado de la superposición de muchas imágenes individuales. O quizás lo que hay es una serie de imágenes públicas, cada una de las cuales es mantenida por un número considerable de ciudadanos. 
El guión describe las escenas y ese relato lleva el germen de esa nueva “ciudad” ficcionada, que con los años pasará a formar parte del imaginario colectivo. Pensemos al revés, ¿cómo serían las escenografías de las películas si en realidad tuviéramos que recrear la ciudad? Así como el guión va acompañado de una escenografía que refuerza el relato y pone a los personajes en situación, cuando se trabaja con escenarios “reales”, a veces, es la ciudad que el director recorta para su película la que caracteriza o define los personajes.



Este recorte implica, no solo trabajar con la “fachada” de la ciudad, sino que también, se está trabajando con todas las capas latentes (recuerdos, anécdotas, historias, etc) que ese fragmento de ciudad evoca en la memoria personal y colectiva. Esto es lo fantástico de la ficción. Enric Miralles (2000) explica acerca de su proyecto para Mollet la importancia que ha tenido:
Poder producir documentos que hagan explícita la superposición de los distintos momentos de un lugar (…) pues, al final, estás trabajando no solo con la realidad física del momento, sino con la realidad física de todo lo que ha estado allí, que ha ido construyendo el sitio. 
Se han seleccionado cuatro ficciones donde se retratan Barcelonas bajo diferentes caracterizaciones (personajes), todas ellas verosímiles, que van de la mano de guiones que han hallado sus historias en dichos escenarios: una ciudad cosmopolita, íntima, barrial, anónima, popular, veloz, dispersa, estática, iconográfica, y/o fragmentada. La ciudad se vuelve un personaje influyente que condiciona a los protagonistas y se interrelaciona con ellos. Las tramas de las películas se volverán un trazado más en las cartografías palimpsésticas que describen Barcelona. Los filmes con los que se trabajará son: Todo sobre mi madre (1999), dirigida por Pedro Almodóvar, En la ciudad y Una pistola en cada mano (2003-2012) dirigidas por Cesc Gay y Biutiful (2010) por Alejandro González Iñárritu.



Los roles de la ciudad se desarrollarán a lo largo de cuatro capítulos donde ésta forma parte de las construcciones espaciales de cinco maneras diferentes: como fragmento a través de un vano (ciudad enmarcada), como fondo en las tomas peatonales (ciudad plató), como elemento que orienta a través de su morfología y sus hitos y, como ciudad movediza a través de los trayectos que se relatan en los filmes. A modo de cierre del trabajo, la ciudad como découpagge, será representada a partir de mapas de locaciones y de desplazamientos de cada película, analizando cuál es la ciudad que devuelven esas cartografías. 

De este modo, el siguiente trabajo pretende destacar por un lado, la manera que el cine a través de sus recursos puede mostrar y construir espacialmente la relación simbiótica que existe entre la calle y el interior de las estancias (primera crujía) como un binomio inseparable e indispensable al momento de relatar una ciudad, y por el otro, llevar al límite los recursos con los que se representa, valiéndose de los mismos elementos urbanos, es decir, la misma ciudad, para realizar infinitos registros, ficciones y por lo tanto, percepciones de Barcelona. “Los surrealistas están convencidos de que la ciudad puede atravesarse al igual que nuestra mente, que en la ciudad puede revelarse una realidad no visible” (Careri, 2014).



Afortunados quienes hacen de la ciudad un hecho estético, quienes pueden imaginar infinitas historias nacidas de la configuración urbana, quienes con sus realizaciones aportan capas a este espesor de lo urbano volviéndolo más interesante y complejo y son capaces de convertir lo cotidiano en fantástico. Pues, de este modo, la ciudad hace parte de diversas historias que, como en la vida real, construyen, junto a lo edificado, la imagen de la ciudad. 
Las ficciones son configuraciones que organizan y dan consistencia al lazo social. (…) Se trata del medio específico en el que se desarrolla la vida humana. La existencia simbólica está hecho de relatos (...) que hospedan vida y producen mundos (…) esos relatos ficcionales son la imagen mental de un espacio que, finalmente, se confunde con él. Su memoria, su representación, su itinerario. Y la arquitectura y la ciudad, claro está, son la materialidad de esos mundos mentales (Sztulwark, 2009)."
Barcelona sale a escena: el uso de la ciudad como espacio fílmico
Trabajo final de máster de Alejandra Villanova, MBArch, julio 2017
Director: Pere Fuertes

texto extraído del TFM
(muchas gracias Ale por todas las discusiones y descubrimientos habidos y por haber).

18 de juny del 2017

espacios habitados 'reloaded'

Andrea Pala pone en marcha, con un nuevo formato, un interesante blog al que ya nos referimos hace un tiempo, con el objetivo de ofrecer una mirada diferente sobre la casa. Espacios habitados tiene su origen en el homónimo trabajo final de máster de Andrea defendido en el MBArch.


«Actualmente nos hemos acostumbrado a escenografías de vidas perfectas, creadas ad hoc para revistas de arquitectura y design, que no son capaces de transmitir la esencia de un ambiente doméstico. Habitar es algo más profundo que la simplificación publicitaria de un “producto casa”.



Espacios habitados es un proyecto de investigación que pretende abordar el tema del espacio doméstico desde la perspectiva de quien lo habita y estudiar las dinámicas que se desarrollan dentro del ambiente íntimo y privado de la casa.

Para lograr este propósito la investigación se posiciona en el contexto de las artes gráficas que, a diferencia de la propia arquitectura, parecen representar de forma más reveladora la esencia del hogar. De hecho, los artistas que trabajan en estos medios muestran una sensibilidad y un interés mayor por el habitante y su manera de habitar el espacio».

(gracias Andrea)

2 de juny del 2017

un Mies a la rehabitació (que no és rehabilitació)

Rehabitar. L'edifici guanyador dels premis Mies és un testimoni arquitectònic d'aquests temps d'escassetat de vivenda social i sistemes constructius rígids


Juli Capella. "Només la mentida és lletja"El Periódico, dilluns, 29 de maig del 2017



Aquest any el premi al millor edifici europeu a penes ha sortit a la premsa. Perquè és francament lleig, no té bones fotos. I ni tan sols és nou, es tracta de la rehabilitació d’un bloc lineal de 500 apartaments a Amsterdam. Estil suburbi dels anys 60 en formigó gris. Un bloc tan anodí com els de la Mina però més llarg, de gairebé mig quilòmetre i 11 plantes. I per acabar-ho d’adobar no era de Foster, ni de Nouvel o Hadid ni de ningú conegut. Correspon a dos ignots estudis holandesos. Tot i així, ha guanyat perquè el seu concepte és més potent que la seva forma i ha evitat la seva imminent demolició.

No estem en èpoques de tirar res, tampoc edificis. Se’ls va acudir que aprofitant la carcassa es podria experimentar una nova tipologia per al segle XXI. Els inquilins hi van participar modelant el seu hàbitat, escollint la seva distribució.
Els arquitectes van posar la tècnica i la creativitat al servei de l’usuari i no del seu ego. Un treball dur per a segons qui. I també van decidir convertir la planta baixa, a peu de carrer, en un espai relacional per donar dinamisme al barri. Tot per 1.200 euros el metre quadrat, una cosa realment insòlita. Segons el jurat, un exercici «heroic i ordinari al mateix temps». Certament, ¿per què ha de ser tot extraordinari?

No crec que aquest edifici sigui ni millor ni pitjor –més lleig sí– que tants altres que han anat desfilant pels premis Mies, que per cert s’atorguen a Barcelona des de la seva creació, el 1988. Però sí que és un excel·lent testimoni dels temps que corren: escassetat de vivenda social, encotillament amb plantes obsoletes, sistemes constructius rígids. És un oportú toc d’atenció a la política de vivenda social, que per fi sembla agitar-se després de dècades d’abandonament.

Respecte a la lletjor, Gautier ja va manifestar que tot el que és útil havia de ser necessàriament lleig, només pot ser bell el que no serveix per a res. Rodin, en canvi, opinava el contrari, no hi ha res lleig en l’art sinó allò que no té caràcter, el que no ofereix cap veritat.

23 de març del 2017

arquitectura desde las paredes (y desde los conductos de ventilación)

 

Piratas del espacio

El uso inesperado del espacio a través del cine de acción

Trabajo final de máster de Hugo Muñoz Gris, MBArch, octubre 2016


Performance en el Barbican, NY, Trisha Brown, 2011

De la introducción al trabajo_ "El cine de acción sabe cómo sacar partido a la arquitectura. Sus personajes, al amparo de la ficción, trascienden los condicionantes propios del uso de los espacios construidos, practicando una forma de habitarlos que va más allá de su uso común, sus normas y convenciones, abriendo pequeñas grietas en la realidad por las que el espectador, asombrado, descubre que existen otras formas de moverse por el mundo. Esta poco ortodoxa forma de aprovechar el espacio lleva el protagonismo a sus capas internas, a sus debilidades y potencialidades ocultas, a los ámbitos restringidos, a los usos imprevistos y, en definitiva, a las mismas tripas —literal y metafóricamente— de la arquitectura.


Die HardJohn McTiernan, 1988

En su práctica, estos mismos personajes son capaces de utilizar los elementos que componen esas tripas de manera inusitadamente espacial, haciendo que algo originalmente tan anodino a tal efecto como un conducto de ventilación pase a ejercer de corredor, una forma creativamente inesperada de llegar de un punto A a un punto B, como se recoge en el fragmento del guión de La jungla de cristal (1988) que abre este trabajo. Y hacerlo, además, de manera más eficiente que las rutas previstas en el diseño de ese espacio en el que se mueven.


The Matrix, Lana y Lilly Wachowski, 1999

Dicho movimiento se describe mediante términos que serían en principio poco habituales en un relato habitual el habitar, como los verbos holding (agarrándose), clawing (aferrándose) o crawling (arrastrándose); los ámbitos pump room (sala de bombeo) o air shaft (pozo de ventilación); o los elementos ledge (plataforma), catwalk (pasadizo) o duct (conducto). Este último siendo de especial interés, de nuevo, cuando la acción descrita en el guión lleva al protagonista (John McClane) a su interior en su huida del enemigo (Karl) y lo que antes se denominara como un elemento de instalación pasa a ser expuesto como un corridor (corredor). De hecho, leyendo únicamente la entrada número 129 (y obviando su título), la impresión que devuelve es la de un largo pasillo que termina en la oscuridad. Este tipo de exploración y conquista espacial es la que caracteriza, por encima de todo, este género cinematográfico, y tiene lugar tanto en la navegación de los interiores de los edificios como en el movimiento por los exteriores urbanos".


Piratas del espacio. El uso inesperado del espacio a través del cine de acción
Trabajo final de máster de Hugo Muñoz Gris, MBArch, octubre 2016
Director: Pere Fuertes
Disponible online en UPCommons.

7 de març del 2017

¿todavía es lícito construir?

Hay ya arquitectos que, desde el proyecto, se plantean la lucha contra un mercado que está destruyendo el alma de la ciudad


Patricia Gabancho, El País, Barcelona, 5 marzo 2017

En ese desierto perpetuo que es el Arts Santa Mónica de Barcelona —una buena programación sin respuesta de nadie—, Aftermath representa la presencia catalana en la Bienal de Arquitectura de Venecia. La selección muestra “una nueva manera de hacer arquitectura” a partir de películas rodadas entorno a actuaciones concretas para transformar los edificios (o lo que sea) filmados en experiencias. No muestra la arquitectura, como se le supone a una bienal, sino el efecto de la construcción sobre el territorio y sobre las personas. No seré yo quien diga que esto no es inteligible para el espectador que se pasea entre las pantallas tratando de desentrañar lo que no deja de ser una formulación intelectual increíblemente sofisticada. Pero es difícil salir de la exposición con una idea clara de qué es exactamente lo que se nos está diciendo. Es la provocación implícita en una bienal, donde no cabe lo convencional.

Espacio vecinal en Sant Muç, Rubí, participado por los estudiantes de la ETSA Vallès.

Vayamos más allá. Los alumnos de arquitectura del Vallès presentan un prototipo de edificio barato, sostenible, casi portátil, que se planta en esas aberrantes urbanizaciones que estaban de moda años atrás. Sirve para improvisar un centro cívico y corregir así un error de concepto. La gente se dejó engatusar con el estilo de vida americano, barbacoa y jardín, y se fugaron de la ciudad hacia la casita aislada, sin barrio, sin centro, sin equipamientos, sin nada. Por eso estos futuros arquitectos instalan en un plis-plas un centro cívico prefabricado, sin ningún ornamento, para que, por arte de magia, les devuelva a esos habitantes de la nada la noción de comunidad activa, de capital social.

Otra experiencia insólita. Una cooperativa construye en los aledaños de Can Batlló un edificio de propiedad compartida, es decir, nuevas formas de acceso a la vivienda, muy asequibles, a cambio de renunciar a la propiedad transmisible en herencia. Lo insólito del caso es que el edificio es de madera. No estoy segura de que esta construcción sea lo más sostenible: algún bosque del Vallès se esfumó mientras hacían naves en las Drassanes de Barcelona. Significa, en todo caso, que un grupo de arquitectos ha decidido romper las normas, quebrar la sacrosanta propiedad y buscar materiales nobles que en otros países son habituales. Algo está presionando a la profesión para que salga de los carriles, para que vaya más allá, para que piense antes de construir. Se está planteando, ya desde el proyecto, la lucha desigual y titánica contra un mercado desbocado que está destruyendo el alma de la ciudad y que ni las buenas intenciones municipales, que son genuinas, parecen poder frenar.


Cooperativa de vivienda en cesión de uso La Borda.

La pregunta es, entonces: ¿es lícito que un arquitecto de fama firme el proyecto del hotel de las Drassanes, con todo el barrio en contra? O, por poner otro ejemplo, ¿es censurable el arquitecto que rehabilita un bloque para hacer pisos de lujo cuando sabe que de ahí fueron expulsados vecinos que no podían pagar el nuevo alquiler? Pregunto teniendo delante el libro que Pati Núñez —comunicadora incansable— ha dedicado a Josep Antoni Coderch, figura tan admirada como controvertida, tan singular como incómoda. El libro reúne entrevistas con colegas que trabajaron con él de jóvenes y que ahora hablan con libertad. Coderch era aristócrata y franquista cuando los cachorros de la arquitectura estaban en las antípodas; era malhumorado y genialoide, era atrevido en los diseños pero tenía siempre un pie en la sabiduría popular. Era tradición transformada en elegante modernidad.

El libro descubre una utopía inédita de Coderch. Estaba obsesionado por cómo la gente vivía en los edificios, le importaba más el interior que la fachada. Y, ya maduro, empieza a jugar con una idea: que las plantas de los edificios construídos como bloques fueran flexibles para que una habitación periférica pudiera cambiar de amo según las circunstancias de la familia: para que el propio piso creciera o menguara según las necesidades. Es revolucionario y colectivo, y no prosperó. Eso pergeñaba Coderch mientras construía edificios notables y mientras sus alumnos dibujaban bocetos de una carrera todavía por llegar, todos finalmente consagrados. Hoy, la ruptura está en el efecto público (y discutido) de aquello que se construye. Por cierto, la enhorabuena al equipo RCR por el premio Pritzker: obra poética, arraigada, contemporánea. ¿Qué es la arquitectura? “Entender la vida”, responden.

Patricia Gabancho es escritora

10 de gener del 2017

espacios habitados

una mirada diferente hacia el espacio doméstico de la casa


Andrea Pala pone en marcha un interesante blog con el objetivo de ofrecer una mirada diferente sobre la casa. Espacios habitados tiene su origen en el homónimo trabajo final de máster de Andrea defendido en el MBArch.



En su post inicial, Andrea nos recuerda la naturaleza compleja del hogar en palabras de Juhani Pallasmaa, quien afirma que “la descripción del hogar parece pertenecer más a los ámbitos de la poesía, la ficción, el cine y la pintura que de la arquitectura”.

"Hoy en día, estamos acostumbrados a ver escenografías de vida perfecta, creadas ad hoc para revistas de arquitectura y design, que no son capaces de transmitir la esencia de un ambiente doméstico. La visión que el arquitecto tiene de la casa está generalmente relacionada con una mirada metódica, simplista y funcionalista, a través de la cual el proyectista quiere controlarlo todo.

La búsqueda de una mirada diferente nace de la exigencia de poner en énfasis la importancia del habitante en la construcción del espacio-casa, manifestando la necesidad de encontrar un nuevo punto de vista, capaz de dejarnos entrar en los espacios habitados por la gente y descubrir las costumbres, los escenarios y los rituales a la hora de vivir la casa.

Se busca una mirada que intenta captar la presencia del habitante, en lugar de enfocarse en los límites físicos del soporte; una mirada que analiza la capacidad del espacio de poner en escena la vida en su interior, en lugar de analizar la eficiencia de su arquitectura. Esta mirada es aquella del mismo usuario que se ocupa de fotografía, arte, sociología, literatura, etc., y que utiliza sus medios para expresar la inquietud y satisfacer la curiosidad respecto al mundo íntimo y privado de la casa".



Desde aquí muchos ánimos Andrea y suerte con Espacios habitados! P


20 de desembre del 2016

the village that just wants to share

by Jane Wakefield for BBC News
11 December 2016

Aerial view of the village, (c) Carlo Ratti Associati

An abandoned military village in Germany could get a new lease of life as a hippy commune fit for the 21st Century


Patrick Henry Village, near the German city of Heidelberg, was not born to hippy ideals. In fact, it was opened by the US Army as a military base after World War Two, and was described by those who lived and worked there as a tiny slice of 1950s American transported to Europe. It was closed in 2013, and since then the German government has pondered what to do with it.

The vision, says Prof Carlo Ratti - who runs the design company Carlo Ratti Associati and heads up the Massachusetts Institute of Technology Senseable Cities lab - is to transform it into an "experiment for future living".

"We need to try out different things - that is important as architects and engineers - because it is how human society progresses," he tells BBC News.

"We started this project with a question, 'What would a commune based on digital sharing look like?' And an island of America in Europe seemed like a good test bed."

The commune will have small "fab labs", where things can be built, (c) Carlo Ratti Associati

If the vision becomes reality, residents will share accommodation and workspace and produce their own food and goods. It aims to accommodate 4,000 people in a 1-sq-km (0.4-sq-miles) site.

"It may resonate with a certain demographic, such as students and entrepreneurs, of which Heidelberg has many," says Prof Ratti. But it will be open to everyone, and potential residents are likely to be invited to submit their reasons for wanting to join online, with the community voting on who comes to stay.

At the heart of the commune will be the Maker Square, an area dedicated to digital fabrication. The maker movement is a trend for individuals and groups to create products from recycled electronics or other raw materials. Increasingly, it is making use of modern technology such as 3D printing to create cottage industries that can mass produce.

There will be a maker palace for artists and musicians, (c) Carlo Ratti Asociati

For Prof Ratti, a communal way of life is not just more sustainable but more sociable. "If you live in a big city, you have access to lots of like-minded people, but in smaller communities you may only have a few thousand," he says.

"So why not create a like-minded community where it is easy to connect with people and sharing is the glue?"

His ideas were recently presented at German design exhibition Internationale Bauassstellung. IBA, the group that will ultimately decide what happens on the site, also heard proposals from other groups, including a car-sharing service to connect the site to Heidelberg using self-driving shuttles.

"It's about a process of transformation that we want to trigger," says Prof Kees Christiaanse, who works on the project. "Today, we are experiencing an atomisation of economic activity in ever smaller units that work complementary to large global firms. "Increasingly, we are depending on highly specialised small-scale enterprises.

"Carlo proposes a kind of infrastructure for these cross-fertilisations to take place, which will be of great value for developing the site."

Living and working space will also be communal, (c) Carlo Ratti Associati

Whether the project can create a truly sharing community remains to be seen, but marketing expert Prof Russell Belk thinks it is important to work out why people want to share in the first place.

"A sharing economy is more about short-term rental, via services like Uber, Airbnb or Zipcar," he says. "True sharing is more like what happens within the family and in some non-profit communal sites like CouchSurfing and Majorna [a volunteer car-sharing service in Gothenburg]."

"Part of the difference is whether there is a sense of community and caring rather than simply convenience. "The commune sounds to be somewhere in-between". "Most sharing ventures are not long-term operations unless they have economic as well as social incentives."

Experimental living around the world


The Farm: founded in Lewis County, Tennessee, by 300 "flower children" from San Francisco, this commune is now America's oldest. Still home to about 200 people, it maintains its original values of non-violence and respect for the environment. 

Christiania: probably Europe's most famous, this commune is a neighbourhood of about 850 residents in the Danish capital, Copenhagen. Temporarily abandoned in 2011, it is now open again. It has been a source of controversy for the Danish government since it opened in 1971, largely because of its cannabis trade. 

Arcosanti: this experimental town was built in the 1970s in an attempt to fuse architecture and ecology. All the buildings are designed to work in harmony with their environment, many reflect the changing seasons so a maximum amount of sunlight penetrates during the winter and very little during the hot summer. Many also make use of solar power for heating, cooling and electricity. 

Auroville: this city in southern India set up in the late 1960s to work towards "human unity" and the "transformation of consciousness". Seen by many as a microcosm of experimental world peace, its 2,000 residents come from 40 different nations. 

Findhorn eco-village: set up in the 1960s, this village in Scotland decided in the 80s to concentrate on being an environmentally friendly community and now claims to have the smallest environmental footprint of any town in the modern world. Buildings are made from found materials - such as whisky barrels - and the village is powered by a wind turbine and a water treatment plant that makes use of algae, snails and plant life to purify the community's water supply.

18 d’octubre del 2016

cómo aprovechar los espacios urbanos sin uso

Regenerar el patrimonio de las ciudades es una herramienta para el crecimiento económico y social


Almogàvers Business Factory, en el distrito 22@ de Barcelona. De simple nave industrial a sugerente vivero de empresas.

Hemos visto como un antiguo matadero se ha convertido en uno de los ejes de la cultura urbana madrileña o como viejos andenes de una estación de tren decimonónica sirven de escenario para un mercado de moda pop up. 

Esta tendencia entra dentro de lo que se denomina ‘autosuficiencia conectada’.


“El principio fundamental para la adaptación de lo existente y para los nuevos desarrollos es que cada unidad urbana y territorial solo demande a la red aquello que no es capaz de resolver por si misma”
, indica el economista Juan Requejo Liberal en el escrito Territorio y energía: “La autosuficiencia conectada”.

Terminado el festín urbanístico que instaba a derrochar cada vez que una nueva demanda social surgía, mantener el patrimonio de la ciudad y volver a darle un uso es una práctica cada vez más frecuente.

Se trata de un proceso que: “Pretende contestar el principio de la superabundancia, ycontraponerse a la noción de libertad que se vincula al derecho abusar de los recursos naturales”, comentaban en la revista Papeles de relaciones ecosociales y cambio global de Fuhem, Fundación independiente sin ánimo de lucro que promueve la justicia social, la profundización de la democracia y la sostenibilidad ambiental.

Sostenibilidad e integración de ciertos aspectos sociales, económicos y ambientales es lo que garantiza la regeneración de espacios que hasta el momento se encontraban en desuso.

Es lo que se busca en iniciativas como el Mercado de Motores que han permitido a pequeños creadores abrir negocio. Ropa, muebles, objetos de decoración, accesorios, arte y productos gourmet para llevar pueden dejarse ver en esta localización histórica desde 330 euros por fin de semana.

El Matadero de la Madrid se ha convertido en uno de los puntos álgidos de la cultura en la ciudad.

Un mercado hecho huerto


Con el que fuese el Matadero más importante de la capital convertido en el centro de creación contemporánea de referencia de la capital, el barrio de Legazpi está enpleno proceso de revitalización.

Si se mantiene el calendario, en 2019 el distrito de Arganzuela verá como el que fuese su Mercado de Frutas y Verduras se convierte en un centro público con huertos urbanos.

“Es premisa básica del proyecto salvaguardar y proteger el patrimonio cultural y arquitectónico de la ciudad de Madrid. En el caso del mercado de frutas se trata de uno de los primeros exponentes de la arquitectura basada en el hormigón armado y presenta unas características únicas”, cuentan en una nota de prensa desde el Ayuntamiento de Madrid.

Además de esta iniciativa, según el borrador del proyecto, la localización incorporará una biblioteca, oficinas y centros de crianza.

En el centro comercial Arcade comparten espacio las viviendas y los comercios (Google Maps).

Del ‘mall’ al vecindario


Cuando en el siglo XIX el arquitecto Daniel Burnham creaba uno de los primeros centros comerciales, no imaginaba que su edificio de inspiración neoclásica el centro comercial Arcade– sería hoy el hogar de algunos vecinos de Providence. Desde hace décadas el espacio se hallaba sin uso y el equipo de Northeast Collaborative Arquitects les ha proporcionado una nueva vida.

“Los micro-lofts son modelos innovadores de vivienda que ofrecen acceso a servicios urbanos a precios asequibles”, es lo que expresa el estudio sobre este concepto de 48 pequeños apartamentos que han ocupado la segunda y tercera planta del espacio histórico.

Su tamaño oscila entre los 20,9 m2 y los 41,8 m2. En el nivel bajo han mantenido el concepto comercial con 17 locales destinados a la venta, también en formato mini.

Las antiguas oficinas gubernamentales sirven hoy como un espacio de coworking (Google Maps).

Inyección creativa


En Londres, el estudio Gort Scott ha convertido lo que fueron unas oficinas gubernamentales en los años sesenta en un espacio de coworking. Central Parade son ahora 650 metros cuadrados dedicados a trabajadores independientes.

La renovación mantiene herencia retro del edificio, mientras que se han redefinido otros elementos para mejorar la funcionalidad y adaptarse a los nuevos usos. Entre ellos, una incubadora de ideas, espacios de trabajo virtual, sala de reuniones, otras para eventos y una panadería artesana y cafetería.

“A través de este y otros proyectos estamos trabajando en una estrategia de crecimiento en el área que fomentará la economía durante los próximos cuatro años”, afirmaba Clir Clare Coghill, encargada del Área de Crecimiento Económico de Waltham Forest, en un comunicado.

1 d’octubre del 2016

la reparación como solución?

El plan de Suecia contra el consumo desaforado: bajar los impuestos sobre las reparaciones.


Si no lo desecha, no querrá uno nuevo: el gobierno sueco se enfrenta a la “cultura de lo desechable” reduciendo el IVA sobre las reparaciones de todo, desde bicicletas hasta lavadoras.


Una tienda de reparación de bicicletas en Estocolmo.

El gobierno de Suecia se prepara para reducir los impuestos sobre las reparaciones de todo tipo: desde bicicletas hasta lavadoras. El gobierno pretende que ya no tenga sentido deshacerse de los artículos viejos o rotos para comprar nuevos.

Este martes, la coalición entre el Partido Socialdemócrata y el Partido Verde que gobierna Suecia ha presentado propuestas en el parlamento que reducen del 25% al 12% los impuestos sobre la reparación de bicicletas, ropa y calzado.

También presenta una propuesta que permitirá desgravar sobre el IRPF sueco la mitad de la mano de obra pagada para reparar electrodomésticos como neveras, hornos, lavaplatos y lavadoras.

Según Per Bolund, ministro de Mercados Financieros y de Defensa del Consumidor y uno de los seis integrantes del Partido Verde en el gabinete, la "medida podría bajar sustancialmente el costo y de esa manera convertir la reparación de bienes en una práctica racionalmente económica”.

Bolund ha sido uno de los principales promotores de los nuevos incentivos. Calcula que la reducción al IVA bajará el costo de una reparación de 400 coronas suecas (42 euros) hasta unas 50 coronas (5 euros), suficiente como para estimular la industria de la reparación en Suecia.

El ministro confía en que la reducción de impuestos sobre los aparatos de uso doméstico estimule una nueva industria de servicio de reparación hogareña, generando así los tan necesarios puestos de trabajo para los inmigrantes recientes sin educación formal.

Los incentivos forman parte de un cambio de visión del gobierno, que pasó de limitarse a reducir las emisiones de dióxido carbono en el país, a buscar también la reducción de emisiones que generan los productos fabricados fuera de Suecia.

Entre 1990 y hoy, Suecia ha reducido sus emisiones anuales de dióxido de carbono en un 23%. Actualmente, más de la mitad de su energía eléctrica proviene de fuentes renovables.

Pero las emisiones vinculadas con el consumo han aumentado de manera constante. Según Bolund, las nuevas medidas del gobierno también están en línea con el “Maker Movement” y el consumo colaborativo, dos tendencias internacionales de reducción del consumo y creación que cuentan con muchos seguidores en Suecia. “Hay un cambio de perspectiva en Suecia. Cada vez se hace más patente que tenemos que hacer durar más a nuestras cosas para reducir el consumo de materiales”.

Las propuestas se presentan en el parlamento sueco como parte del proyecto de presupuesto del gobierno. De aprobarse en diciembre, el 1 de enero se convertirán en ley.

(the guardian, via eldiario.es)

10 de setembre del 2016

'la cocina pública'

Cuando la cocina sale a la calle

Teatro Container
FiraTàrrega 2016, feria de teatro en la calle

En la cocina desarrollamos la creatividad conectando con nuestra tradición culinaria. Al preparar un plato, al determinar y combinar sus ingredientes, operamos en el mismo territorio de la creación artística. La 'Cocina pública' es una cocina ambulante, albergada en un contenedor marítimo. Una experiencia en busca de recetas y de aromas que hacen aflorar historias, que rememoran personajes y que revelan momentos íntimos cargados de sabores y de humanidad. Los vecinos del barrio cocinan con los comensales, generando un sabroso encuentro social que permite el reconocimiento de las distintas costumbres culinarias de los habitantes de un territorio. El espectáculo incluye una comida que no contempla intolerancias alimentarias.

Los espectadores más madrugadores de FiraTàrrega 2016 han comenzado a degustar las primeras propuestas de la programación, algunas tan sorprendentes como la del colectivo chileno Teatro Container que ha llevado su 'Cocina pública' al patio de la escuela Àngel Guimerà de la capital del Urgell. El público se sumerge en una especie de comida familiar de una cocina ambulante albergada en un contenedor marítimo. De esta manera, FiraTàrrega repite con una propuesta gastronómica en su programación tras el éxito de los mexicanos Vaca 35 de la pasada edición, en la que también se ofrecía una combinación de teatro y comida para sorprender a los espectadores. En la propuesta de este año se buscan recetas, con productos Km 0 que en este caso han sido piña con jamón y conejo al ajo elaborado por cocineras de Tàrrega.



Los actores principales de 'La cocina pública' son los vecinos y los vecinos cocineros, que preparan recetas junto con los comensales, el público, generando un mezcla de sabores colectivos que permite reconocer y disfrutar de las diferentes prácticas y costumbres culinarias de las mesas del mundo.

Los miembros de la compañía chilena llegaron hace seis días a la capital del Urgell con una sola una maleta como equipaje. A partir de aquí y mediante el contacto con vecinos y entidades como Cáritas o los scouts han logrado conformar la escena de su espectáculo, ubicado en un contenedor de transporte acoplado a un comedor al aire libre, cubierto por una lona elaborada por diversas prendas.

La propuesta de este colectivo chileno, nacido en Valparaíso tras la puesta en marcha del Festival Teatro Container el año 2008, se presenta como un dispositivo de intercambio, producción y registro de contenidos culinarios. Una especie de cocina nómada, de estética doméstica y cálida que, enmarcada en un contenedor marítimo, viaja por los barrios creando encuentros sociales en torno a la mesa.

(extracto de festadirecte.cat)

31 de març del 2016

la nova sala Beckett, de Flores Prats

Els retocs a l’edifici són un antídot contra l’arquitectura desmemoriada d’avui

Xavier Monteys, La Vanguardia 30 de març de 2016.

Un dels nous espais de la Beckett, a l’antic edifici de la cooperativa Pau i Justícia, al Poblenou. C. Bautista.

La Sala Beckett de Barcelona es trasllada des de la seva seu de Gràcia a l’antic edifici de la cooperativa Pau i Justícia, construït el 1926, al carrer Pere IV del Poblenou. La transformació de l’antic edifici per acollir la nova institució havia estat motiu d’un concurs d’arquitectura, on una sèrie de projectes amb plantejaments diversos van aportar diferents solucions. El projecte guanyador, amb un planteig molt més visible que d’altres, ha resultat modificat per la realitat pressupostària, i aquesta reducció dràstica ha tingut com a conseqüència un edifici millor que el guanyador del concurs.

De fet, el plantejament de quasi no fer res ja havia estat el leitmotiv d’un altre dels projectes seleccionats, però va ser descartat, imagino perquè van pensar que es podria fer una cosa més ambiciosa, i finalment el resultat sembla donar la raó als que havien proposat una intervenció més de cuina de mercat. També és cert que la solució final millora fins i tot aquelles propostes més realistes. Per exemple, el projecte actual no fa una qüestió dels acabats i no intenta altra cosa que admetre que l’aspecte final pot ser l’aspecte actual, amb les ferides de les reformes successives patides per l’edifici, amb els seus revestiments i els defectes de la pintura després de sofrir una reforma. Té un aspecte, veient aquests dies fotos de l’Havana revisitada, d’acabat cubà.

Part de l’efecte que produeix la visió de la versió final s’origina en veure-la al costat de la proposada pels mateixos projectistes al concurs. Aquella, amb la seva coberta sobresortint del volum del vell edifici, semblava, com molts projectes contemporanis, prendre l’arquitectura existent com quelcom per assajar una mena de collage brutal, una excusa per tornar a posar en escena, con cop més, una representació del conflicte —inventat— entre el vell i el nou. Doncs no ha estat així, i el resultat és un senzill exemple que el que importa és l’acció que es duu a terme en els espais. No podia ser millor l’exemple tractant-se d’una sala de teatre.

A l’interior, que és una sorpresa absoluta, es veu, a més de les ferides del temps, les manipulacions per ajustar els espais als nous usos i observar la barreja d’elements nous amb els aprofitats. Els canvis han estat molts: una nova gran sala a la planta baixa, un cafè restaurant a la cantonada on abans hi havia hagut el colmado de la cooperativa, aules diverses, sales d’assaigs, oficines, camerinos i un gran vestíbul d’accés amb l’escala principal. Aquest darrer espai és el que permet imaginar la reforma de l’edifici, amb les lluernes semicorbes practicades al sostre, les fusteries que permeten veure la recepció i el bar i deixen entrar llum del pati al fons. La modificació no sembla gaire, i crec que és per la utilització del mateix material de l’edifici per refer-lo. En aquest sentit, les fusteries, que van ser inventariades amb molta cura abans de la reforma, han estat recol·locades, reparades o completades amb peces noves, però no han sortit de l’edifici. El mateix passa amb el paviment hidràulic o amb els rosetons d’escaiola dels sostres traslladats decorativament a les parets. Tot plegat, un esplèndid exemple de cuina de sobres i un antídot contra la nova arquitectura desmemoriada que ha estat la cara de la corrupció immobiliària i política d’aquest país.

Però si aquests elements aprofitats són importants, no ho són menys les filigranes de la distribució, degudes principalment a reunir i combinar, però també separar i independitzar, els diferents actors d’aquest edifici aprofitat. La distribució és tot el contrari de la simplificació funcional banal, el teatre necessita tot allò que succeeix entre bastidors i no en renuncia, i aquí l’arquitectura ho estimula. L’edifici, en aquest sentit, està ple d’antostes, d’espais de pas tortuosos que no es veuen, finestres interiors, escales estretes, amples, mitjanes i secretes.

El que ha acabat succeint ha estat com si una gran companyia de teatre, abans de l’estrena d’una obra, no tingués ni vestuari ni decorats, i fossin els actors, amb l’ajut de quatre llums, estris arreplegats i els seus gestos i entonacions, els que convertissin l’escenari en el lloc més fantàstic. Així també hauria de ser l’arquitectura en un moment depuratiu com el que vivim, i així és aquest nou espai teatral. I si no, de què ens serveix el moment actual? Gran èxit a aquesta vella nouvinguda sala!

Xavier Monteys, La Vanguardia 30 de març de 2016.

el blog de Jan Gehl

En alguna ocasió hem parlat de Jan Gehl i la seva forma d'entendre i transformar l'espai urbà. La història es remunta a 1965, quan comença a investigar sobre el comportament de les persones a la ciutat. El 1971, publica el seu primer llibre i un dels més traduïts: Life Between Buildings, encara que la primera traducció a l'anglès no arriba fins el 1987.

 

El 2013 arriba How to Study Public Life, on proposa una metodologia d'estudi de la ciutat, sempre a partir de l'activitat de l'espai públic. El seu blog Gehl Architects barreja treballs professionals i treballs acadèmics amb observacions sobre casos i experiències viscudes. Una pàgina per a seguir.


Workshop a Goteborg, Suècia, de juny 2011, amb 10 equips internacionals cooperant per a definir la visió i estratègia del projecte Rivercity.


Procés participatiu per a definir "quin tipus de ciutat volem - com podem crear una ciutat habitable i sostenible lligada a la visió del projecte Rivercity". Goteburg, Suècia.

Ves al blog Gehl Architects.

24 de març del 2016

quin model de comerç per a la ciutat?

Comerços emblemàtics: No és qüestió només de protegir, sinó de repensar el model comercial

Diego Sáez, El Periódico de Catalunya, 15 febrer 2016


Botiga centenària de El Ingenio. Fotografia de Julio Carbó.

El passat 10 de febrer de 2016, es publicava que l'Ajuntament de Barcelona blindarà algunes de les botigues emblemàtiques de la ciutat. No obstant, el que d'entrada semblaria una bona noticia no deixa de ser un símptoma més de la debilitat de les administracions locals per modificar certes dinàmiques de fons que estan portant a l'extinció del model actual basat en un teixit comercial tradicional.

Segons els treballs de Jay Forrester sobre dinàmica de sistemes, inicialment aplicats a processos industrials i, després, a les dinàmiques urbanes, no hi ha res més inadequat que actuar sobre les conseqüències com si fossin les causes del problema.

És en aquest sentit, que la desaparició de les botigues emblemàtiques de Barcelona, lluny de ser origen de res, és el resultat del canvi de model econòmic i comercial propiciat, alhora, per la interacció de factors d'escala mundial, com l'economia global o el turisme de masses, però també d'àmbit local, entre els quals l'alliberament dels arrendaments urbans (LAU) i dels horaris comercials o una excessiva zonificació urbanística de la ciutat que ha comportat l'expulsió dels tallers dels centres urbans.


Xocolateria Fargas, a la cantonada de Cucurulla i carrer del Pi.

En paraules de Rem Koolhaas al seu text sobre la Ciutat Genèrica, l'allau de turistes a la recerca perpètua del caràcter acaba per matxucar les entitats d'èxit fins convertir-les en una pols sense sentit.

Sens dubte, inventariar i catalogar els elements històrics, patrimonials i artístics presents als 228 establiments inclosos al Catàleg servirà per conservar aquests elements històrics, patrimonials i artístics però no garantirà la pervivència del model comercial, econòmic i social que va propiciar la seva aparició de l'activitat original. Estem segurs que no és possible vendre hamburgueses envoltats de mobiliari del S.XIX, millor no apostar-hi.

Per tant, més enllà d'aquestes mesures pal·liatives de pseudo-museïtzació, i d'altres mesures proposades com la del "fons de comerç" "de quantificació dels valors intangibles com la varietat de producte o la confiabilitat dels clients", i davant la incapacitat, reconeguda, del consistori, per intervenir en un pacte entre particulars i l'activitat a desenvolupar en un local privat, calen iniciatives per afavorir el model urbà que afavoreix la seva continuïtat.

A més, sovint en contra de la pròpia dinàmica de la ciutat, la voluntat col·lectiva de preservació respon més a qüestions sentimentals que no pas a raons de necessitat. És per aquest motiu que un dels aspectes on fonamentar raonadament la continuïtat d'aquestes activitats ha de ser la renovació de la seva utilitat, desbordant el cicle habitual de necessitat/vida útil/tancament imposat per l'economia de lliure mercat actual.

Per tant, no és qüestió de protegir "únicament" certs elements patrimonials, sinó de repensar i renovar el propi model comercial de la ciutat.

Diego Sáez Ujaque, arquitecte

20 de març del 2016

carrers de vianants?

Dissenyar espais per a cada cosa és un error perquè la ciutat és més complicada



L’avinguda del Portal de l’Àngel fa 30 anys que és un carrer de vianants.

"Després de llegir l’anunci fet per l’equip de govern municipal de Barcelona que alguns carrers de Gràcia, de Sant Andreu i de l’Eixample passaran a ser per a vianants exclusivament, seria d’interès que en els llocs adequats es pensés a fer-se algunes preguntes.

Ja fa prou temps (uns 30 anys) de la conversió en carrer de vianants de l’avinguda del Portal de l’Àngel, per exemple, com per no reflexionar sobre la qüestió. No dubto dels avantatges de reduir soroll i contaminació, però no crec que això no comporti aspectes per a la ciutat que mereixin una mirada més atenta i que ens permetin tenir una visió de les coses urbanes més complexa. L’esmentada avinguda ocupa el número 14 a la llista dels carrers amb els lloguers comercials més cars del món, i el primer d’Espanya. Sens dubte, un indicador econòmic a tenir en compte, però ¿és necessàriament bo per als que hi comprem? És sinònim de varietat comercial?

Els indicadors que habitualment s’utilitzen per emetre un judici d’una d’aquestes zones tenen en compte diversos factors, com ara: horaris de càrrega i descàrrega, arbrat, barreres arquitectòniques, qualitat i tipus de mobiliari urbà, espai suficient per caminar o control dels accessos als vehicles autoritzats; tots fan referència al que passa a la via com a element de circulació. Els estudis passen de puntetes pel problema del soroll nocturn, per exemple; altres assenyalen, amb enquestes de dubtosa significació, els bons resultats que la conversió en zones de vianants tenen per als usuaris, en especial amb relació als cotxes, i es deixen d’esmentar casos com el del carrer Enric Granados, convertit en un carrer d’hotels i terrasses. Però el més significatiu és que els habitatges no figuren entre els factors estudiats i els que hi viuen passen a ser anomenats “residents” (quina paraula!). Tot plegat un resultat previsible, atesa la comprensible tendència a classificar per poder avaluar de la manera més “objectiva” possible. Però la realitat supera les avaluacions objectives i les zonificacions especialitzades.

Els habitatges, les cases, viuen del carrer, el carrer les completa. Avui, potser més que mai, una casa és també el que té a prop i la fa més còmoda i confortable. Necessiten botigues, especialment petites, serveis diversos i, cada cop més, poder menjar fora de casa; tot un conjunt de coses que els horaris del proveïment i els preus expulsen. Crec que aquesta és una clau per entendre per què els carrers de vianants poden acabar expulsant la gent, i als vespres són dantescs i fan por. Un carrer no és una superfície per circular, ni un element de “mobilitat” (el llenguatge de la política és terrible, i una pèssima escola). Casa i carrer no són coses tan diferents. Casa i carrer s’abracen i s’exclouen, es complementen i s’oposen. Un carrer és també les seves façanes, les finestres i l’activitat que les finestres deixen veure. Les llums de les finestres de les cases són un senyal de vitalitat, ens fan enyorar el confort, són una manera de valorar la qualitat d’un carrer. Quan en mirar les façanes des del carrer es veuen els sostres amb plafons de fluorescents de les oficines que han ocupat habitatges, o les finestres dels pisos amb caixes de productes de les botigues a la vista, això és un senyal de l’expulsió dels veïns d’una zona comercial de vianants. Els carrers de vianants tenen un model, que és La Roca Village, un fet que ens hauria de fer pensar i fugir-ne com més millor.

Dissenyar espais per a cada cosa és un error notable, perquè la ciutat és més complicada, i les coses urbanes no admeten gaires simplificacions. És preferible limitar les coses amb horaris que amb dissenys a mida fets segons avaluacions dubtoses. I ja sé que resulta antipàtic, però els cotxes també tenen coses que no són negatives, i una d’elles és que aporten seguretat, especialment al vespre, quan l’activitat comercial s’acaba. Els cotxes a la ciutat signifiquen, sovint, que algú està treballant, i no que el conductor és un antisocial. Però també és cert que la publicitat fa que s’anunciïn cotxes en ciutats buides, i s’imposa una reconciliació: ni carrers sense persones, ni carrers sense cotxes. Per què les ciutats no fan sentir la seva veu en el disseny d’automòbils? ¿Els volem tan alts, com els SUV, fins a tapar-nos la visió en caminar? ¿Estem d’acord i assumirem en un futur pròxim que puguin ser conduïts automàticament sense la implicació del conductor? Premiarem els petits i els elèctrics? Tenim opinió? Barcelona, ens agradi o no, és un exemple per a moltes altres ciutats més petites, i moltes copien el que es fa aquí. Podríem ser més incisius en aquesta qüestió?"

15 de febrer del 2016

la ciudad como escala de la sostenibilidad

los siete pilares de la ciudad sostenible

Antonio Cerrillo, domingo 14 febrero 2016

“Las ciudades han de contribuir a redefinir el concepto de desarrollo, que no debe estar basado en la idea de consumir más y más, sino en alcanzar una mayor calidad de vida ciudadana”. Así se expresa Gary Gardner, director de publicaciones del Worldwatch Institute, un prestigioso centro de estudios de Estados Unidos que anualmente publica su documentado informe sobre El estado del mundo, una completa radiografía de la salud ambiental del planeta. El nuevo informe será publicado en mayo, aunque buena parte de sus contenidos fueron dados a conocer en una conferencia organizada por el Club Roma y el ICTA-UAB celebrado en el Palau Macaya de la Obra Social La Caixa en Barcelona.


La Piazza del Popolo en Ravenna.

1. La plaza, lo público. La ciudad deseada “debe tener como objetivo central estratégico que se creen y se consuman bienes públicos, en lugar de consumir productos privados”. Eso significa fomentar los espacios públicos, “crear plazas, parques o instalaciones deportivas, para permitir que la gente se pueda reunir en un espacio público con un buen ambiente”, dice Gardner, que prefiere “una familia que se come un helado en una plaza un domingo por la tarde que verla acudir a un centro comercial para ir de com- pras”. En suma, se trata de diseñar ciudades capaces no sólo de proveer alimentos y seguridad, sino que favorezcan las relaciones personales o la realización personal, la equidad, trascendencia o justicia. “Hay que poner el énfasis en la idea de reforzar el bienestar, lo que puede implicar una reducción de los niveles de consumo”. “El problema –continúa– es que hemos diseñado una economía básicamente para vender y vender cada vez más, aunque no se satisfagan las verdaderas necesidades”, añade.


Imagen aérea de Amsterdam.

2. Urbanismo compacto. Gardner propone superar un modelo urbanístico que ha supeditado el diseño de la ciudad a la funcionalidad del coche . “Se han hecho ciudades más grandes de lo que se debería de haber creado”, afirma. Barcelona y Atlanta tienen una población parecida, pero la capital norteamericana ocupa mucho más espacio. Reivindica el urbanismo compacto y denso, frente al expansivo que crece en forma de mancha de aceite. “Las ciudades –dicen pensado sobre todo en Estados Unidos– se han hecho según el deseo de los fabricantes de coches, que presionaron para que desapareciera el tranvía que había en los años 30 del siglo pasado en Los Ángeles, y los coches se convirtieran en el principal medio de transporte”. Este modelo da muestras de agotamiento. Debe corregirse en el futuro. En el otro extremo, las ciudades europeas, más densas y compactas, con los servicios más cercanos, han podido reducir muchas veces los desplazamientos largos obligados, con lo que tienen una escala más humana.

Propuesta del grupo de investigación Habitar para Sant Pere Mitjà, Barcelona.

3. Recuperar el centro. Proteger los centros urbanos, hacerlos transitables, recuperar su identidad... Gardner dibuja una ciudad del futuro en la que necesariamente deberá haber menos coches. “Debemos reducir el uso del vehículo privado no sólo por los problemas de congestión y de contaminación que generan, sino porque debemos ganar espacio para el ciudadano”, dice.

4. Calidad del aire. Los cascos urbanos presentan niveles de polución superiores a lo que marcan las directivas o recomienda la OMS. Por eso, es partidario de limitar el acceso de los vehículos privados a los centros urbanos, por ejemplo mediante el cobro de tasas “para generar ingresos y fomentar el transporte público”. Hace 30 años, el 60% de los desplazamientos se hacían en bicicleta en China; pero la apuesta de su gobierno por un desarrollo industrial sin matices ni consideraciones ambientales ha tenido como secuela la congestión urbana y unos delirantes niveles de polución del aire con altísimos costes sanitarios.

5. Naturaleza. “La naturaleza tiene que estar mejor integrada en las ciudades y no quedar segregada en ellas. La naturaleza es un buen vecino, pues proporciona servicios ecológicos valiosos”, dijo Gardner en su conferencia, y además enumeró una larga lista de opciones para dar entrada a los espacios naturales en el planeamiento urbano (parques y zonas verdes cercanos, corredor verdes del centro a la periferia, un 10% de zonas salvajes, reservas de un 40% de espacios para bosques, tejados verdes…).

6. Energía limpia. Gardner propone fomentar el autoconsumo con fuentes renovables. Ante la necesidad de mitigar el calentamiento causado por los combustibles fósiles, es partidario de dar incentivos a la energía fotovoltaica y rechaza el método del fracking (la obtención de gas mediante la fractura de la roca), pese a que ha abaratado el recibo de la energía en su país. “Mi factura de energía me cuesta un 20% menos que hace tres años, pero el problema es que en muchos casos, al fracturarse la roca, una parte de ese gas liberado entra en las reservas de agua subterránea, lo que ha provocado la contaminación del suministro en ciertas zonas”, añade. Otro problema es que si los combustibles fósiles siguen siendo más baratos, se menoscaban los incentivos para fomentar las energías renovables”.

7. Proteger el clima. Reducir los residuos y reaprovechar y reciclar los materiales es otra gran asignatura pendiente. “El problema fundamental es que el capitalismo es devorador de recursos, tiene un apetito insaciable; pero el planeta tiene sus límites, y debemos aprender a vivir dentro de esos límites”. ¿Es incompatible el capitalismo con la protección del clima? Se trataría de “diseñar un capitalismo más eficiente para que dé señales al mercado de que debemos conservar los recursos naturales. El problema es que al consumidor se le anima continuamente a consumir más y más; y eso siempre supondrá un gran problema”.

(La Vanguardia, Antonio Cerrillo, domingo 14 febrero 2016)

9 de febrer del 2016

reutilització temporal

Temporiuso. Manuale per il riuso temporaneo di spazi in abbandono, in Italia 

di Isabella Inti, Giulia Cantaluppi, Matteo Persichino


Gli spazi vuoti delle nostre città sono “riserve urbane” per sperimentare sogni collettivi. Un manuale che spiega come salvarli dal degrado attraverso il riuso temporaneo, con progetti abitativi, culturali, sociali e imprenditoriali.


Un manuale per il riuso temporaneo degli spazi in abbandono, in Italia: una risposta al bisogno di innovazione sociale che abita la città contemporanea e un’occasione per salvare dal degrado e riattivare un patrimonio storico, architettonico e socio-culturale straordinario. Milioni di edifici e spazi, dalle caserme ai cantieri navali, dalle fabbriche agli uffici vuoti. Il percorso si sviluppa in 7 semplici mosse: la mappatura e la tassonomia degli spazi per conoscere le diverse tipologie della potenziale offerta; la mappatura delle popolazioni che potrebbero poi fruire degli spazi; i nuovi “cicli di vita”, con tempi di riuso diversi in ciascun caso; i livelli di architettura e infrastrutture primarie per poter riabitare luoghi per lungo tempo abbandonati o rimasti incompiuti; le regole per l’accesso e la condivisione degli spazi; le possibili politiche pubbliche per consolidare e rinnovare queste pratiche. Con numerosi casi studio e interviste. 

L’associazione Temporiuso.org utilizza il patrimonio edilizio esistente e gli spazi aperti vuoti, in abbandono o sottoutilizzati di proprietà pubblica o privata e li riattiva con progetti legati al mondo della cultura e all’associazionismo, allo start-up dell’artigianato e della piccola impresa, all’accoglienza temporanea per studenti e turisti low cost.



Isabella Inti, architetto, docente di Town Planning al Politecnico di Milano e Visiting professor all’University Hasan di Prishtina, è membro di Multiplicity e presidente di Temporiuso.org.
Giulia Cantaluppi, laureata in Conservazione dei Beni Culturali a Genova e socia fondatrice di Temporiuso.org, si occupa di start-up e gestione di progetti di riuso temporaneo.
Matteo Persichino, laureando in Architettura a Milano, socio di Temporiuso.org, cura la progettazione e gestione di spazi di riuso temporaneo.

10 de gener del 2016

l'urbanisme del mentrestant

Diego Sáez Ujaque, arquitecte
El Periódico de Catalunya, 7 gener 2016

En relació a l'article 'Adéu aparcament' sobre un solar desocupat situat entre els carrers de Numància, Anglesola i Joan Gamper a Barcelona, aprofito l'avinentesa per denunciar un cas similar al solar buit de l'antiga fàbrica de Can Fábregas i de Caralt, a Mataró. En el cas de Mataró, sembla evident que, després de gairebé 10 anys des de la descatalogació de la nau principal (aprovada al Ple de novembre de 2006) per a la implantació d'un Corte Inglés --havia de fer de Locomotora Comercial que equilibrés el desajust comercial produït arrel de la inauguració del Mataró Park (juny del 2000)-- caldria pensar un urbanisme transitori per a aquest espai.

El solar afectat pel pla Europa-Anglesola, sense cotxes (El Periódico, 5 gener 2016).

En aquest sentit considero oportú recuperar del seminari 'Innovació social i polítiques urbanes' que es va celebrar els passats 13 i 14 d'octubre a la CUIMPB-Ernest Lluch i que, sota la direcció del professor Joan Subirats, explorava només formes de dinamització i governança de la ciutat. Així, en relació al tema que ens ocupa, cal destacar les propostes del professor Francesc Magrinyà amb el títol 'Usos cívics dels espais buits: l'urbanisme del mentrestant', que presentava diversos mecanismes i procediments per posar en funcionament espais buits ' edificats o no ' de les ciutats.

En aquest marc, s'hi van identificar un ventall ampli de propostes; des d'opcions d'autogestió veïnal, fins a la convocatòria de concursos públics per a la presentació de propostes d'ordenació i de gestió, passant per alternatives mixtes de col·laboració entre el suport institucional i l'assessorament especialitzat extern. Així, i recollint els amplis estudis realitzats sobre la rellevància d'aquest solar per la seva dimensió, localització i comunicació, a escala local però també supramunicipal, és urgent i necessari posar-lo en funcionament.

10.000m² i 400 metres de façana, la meitat sobre vies principals, tenen un gran potencial d'ús, encara que sigui temporal, sense perjudici del que finalment s'hi acabi edificant, desenvolupant, produint o, simplement, alliberant. A tall d'exemple, i més enllà de la valoració de la proposta definitiva, és remarcable el cas del projecte de reordenació de la Plaça de les Glòries de Barcelona que preveu situacions transitòries, adaptades a les fases d'execució de les obres, per a la que s'ha proposat una ordenació del mentrestant.

A nivell conceptual, des de la perspectiva de la Resiliència i la Panarquia (Gunderson & Holling, 2003) l'existència prolongada de solars buits a les ciutats es pot considerar una anomalia en el procés lògic de creixement/regeneració/reutilització de la ciutat, que és, alhora, origen i conseqüència d'altres dinàmiques a diferents escales temporals i espacials, en altres dimensions com la del planejament urbanístic i els moviments socials.

Per tot això, tant en el cas de Mataró com el de Barcelona, caldrà un esforç tots els agents implicats a fer possible que la ciutat pugui utilitzar, si més no de forma provisional, aquests espais buits.

....................................................................................................................................
(Gunderson, Lance H.; Holling, C. S. (Eds.). Panarchy: Understanding Transformations in Human and Natural Systems. Washington DC, Island Press, 2002)

30 de desembre del 2015

¿el ocaso del coche privado?

Los escándalos en la industria automovilística y la protección del medio ambiente invitan a imaginar una ciudad distinta.

Luís Feduchi
El País, 27 diciembre 2015

Ese ingenio conocido como coche, gran protagonista del crecimiento urbano, de la libre movilidad y del estatus social, parece necesitado de una inspección en toda regla. La crisis del sector unida a la preocupación, cada vez más creciente, por su impacto medioambiental han hecho emerger propuestas inusitadas: coches de uso público compartido, propietarios de vehículos que ofertan a otros pasajeros compartir gastos en sus trayectos habituales, o automovilistas privados que se ofrecen como conductores a bajo precio. Estas nuevas prácticas ya están entre nosotros con nombres como carsharing, Blablacar o Uber, respectivamente.

Modalidades de carsharing en futureofcarsharing.com.

A esto se añade el auge de la bicicleta como medio de transporte urbano. Su irrupción, peor o mejor señalizada, entre el tráfico rodado ha venido acompañada de subvenciones para promover su alquiler para trayectos en la ciudad. Todo esto dibuja un panorama en el que el coche privado podría ser visto no ya como un lujo, sino como un estorbo.

La idea de que se limite el uso del automóvil en las ciudades puede sonar tan increíble como imposible parecía hace dos décadas que el tabaco acabara siendo proscrito de los lugares públicos. Pero la ciudad sin coches ya está aquí. O mejor: siempre estuvo aquí, desde el principio. Hay ciudades que se construyeron en espacios situados en orografías de difícil acceso, tejidos con la densidad de una medina árabe, ciudades montaña, ciudades bastión, ciudades prohibidas, en las que nunca entraron los coches. También se erigieron ciudades aisladas o poblaciones de archipiélago que solo estaban comunicadas por mar; eran ciudades isla y ciudades mar. En esos lugares no existían el ruido, la polución y la peligrosidad inherentes al transporte en coche.

Fotograma de Abre los ojos, de Alejandro Amenábar (1997).

Imaginemos ahora una conurbación visible, real, contemporánea, donde, salvo en casos de necesidad, la población se mueva sin la ayuda de ninguna fuerza motora artificial. Un lugar donde la calle fuera en sí misma un medio de transporte, calles empedradas o canales como en Venecia.

Paradójicamente, el lugar de donde partió el narrador de Las ciudades invisibles, de Italo Calvino, es hoy, por increíble que parezca, modelo de futuro. Esta idea resulta impensable para los habitantes de una ciudad histórica invadida, mutilada por automóviles. También podría resultar un modelo utópico para los que habitan la ciudad del siglo XX, construida ya por y para el coche, y donde carecer de él puede casi relegarlo a uno a ciudadano de segunda clase.

Pero el ocaso del coche privado y su impacto es un asunto transdisciplinar. Sus beneficios en materia de salud, medio ambiente, energía o justicia social apenas dan lugar a discusión. Para que la ciudad sin coches sea algo real, solo falta resolver el factor económico, es decir, el impacto en el sector, pero no la viabilidad de la idea.

Imagen del Día sin coches en Barcelona, el domingo 18 de octubre de 2015.

Tendemos a ver la ciudad como algo que se construye, cuando también es una sucesión de derrocamientos. Cuanto más exitosa, longeva y vital es una urbe, mayor es el número de transformaciones que ha experimentado. La restricción de aparcar vehícu­los de no residentes en el centro de Madrid, implementada por Manuela Carmena hace escasas semanas, puso de manifiesto que este tema de limitar el uso del coche en la ciudad no es algo visionario, complejo o de ciencia-ficción, sino que es más bien una cuestión de cambio de mentalidad.

El nacimiento de los Estados-nación derribó las murallas y el desarrollo industrial abrió zanjas de saneamiento, ahora llega el derrocamiento del vehículo privado en la ciudad. Se abre el tiempo de reflexión sobre ese nuevo espacio público.

Luis Feduchi es arquitecto y decano de la Facultad de Arquitectura en la Universidad Camilo José Cela. Colabora con la Humboldt Universität de Berlín.