11 de novembre de 2013

montaje como proyecto: Ignasi de Solà-Morales

Ignasi de Solà-Morales defiende en este artículo la capacidad del arquitecto para proyectar con material que no ha sido específicamente creado por él. Una postura que aceptamos cuando el objeto de reflexión es la ciudad, pero que todavía tiene detractores cuando aborda la escala del edificio.

(vía arq+his)

(Serguéi Eisenstein en pleno montaje, un segundo antes del colapso) 

"La obra arquitectónica en la época de su reproductibilidad técnica" (extracto)
Ignasi de Solà-Morales
Diferencias. Topografía de la arquitectura contemporánea. Barcelona, 2003

Montaje como proyecto significa que el arquitecto no es autor material de ninguno de los múltiples aspectos que ocurren en la materialización del proyecto arquitectónico. De la misma manera que el director de cine no tiene por qué ser el responsable material ni del vestuario, ni del guión, ni de los escenarios, ni de las tomas de cada secuencia, tampoco el arquitecto tiene un papel más privilegiado en las decisiones de implantación, volumetría, estructuras, cerramientos o materiales de revestimiento. 

Todas forman parte de la difracción técnica del objeto arquitectónico, ninguna puede ni debe tener un papel principal o decisivo. Sólo el montaje, la artificiosa, fatigante y conflictiva reunión de todos ellos es decisivo. Una reunión que jamás puede llegar a ser un Gesamtkunstwerk –la feliz reunión de todas las artes y de todos los oficios– sino únicamente la trabajosa articulación de diseños, decisiones espaciales, componentes, etc. Que todo se decida en el montaje no quiere decir que la obra –cinematográfica o arquitectónica– deba ser anónima, irrelevante, falta de significado. 

Todo lo contrario. La importancia que Walter Benjamin da al montaje tiene que ver con la entusiasta recepción que el filósofo había hecho de la experiencia contemporánea de la cinematografía rusa. 

De la misma manera que en Serguéi M. Eisenstein, el plano y la iluminación, la música y el cromatismo del film blanco y negro no son más que componentes de una obra en cuyo montaje están todas las decisiones capitales del guión, también en la arquitectura actual el momento decisivo está en la habilidad y astucia con los que el arquitecto monta las contribuciones de todos los operadores a través de la ficción completa del edificio en el espacio y tiempo del proyecto. 

Un proyecto que, por definición, es un instrumento técnico que permite la reproducción de la obra arquitectónica después de que ésta se haya montado por primera vez en el espacio virtual y ficticio del proyecto: un conjunto de protocolos elaborados en oficinas profesionales a las que muchos, no por casualidad, llaman estudios".

(Los actores de "..Potemkin" tomando sol en la célebre escalinata de Playa Bristol) 

Artículo publicado originalmente en: Lotus Internacional, 71, 1972, pag 129-131 

(vía arq+his

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